Los dos salieron lentamente de la cueva, ascendieron por las paredes del pozo. Detrás quedaban algunos recuerdos y el sonido de algo en el fondo del pozo oscuro que no quisieron descubrir por el momento.
Más arriba le esperaba el elefante azul un poco preocupado, era tarde y los padres de todos estarían nerviosos.
De pronto se oyó una voz que decía: -menudo susto me habéis pegado.- Ellos si que se miraron asombrados al oír la voz. Era el duende del bosque enviado por los padres para ir a buscarlos.
